Ponte en situación. Te acabas de dejar un dinero considerable en esa preciosidad de reedición vintage que llevabas meses mirando en la web —pongamos, por ejemplo, una Stratocaster American Vintage del 62—. Te la cuelgas, la enchufas a tu ampli de válvulas calentito, pisas el overdrive y te preparas para el solo. Llegas al traste 14 de la primera cuerda, atacas la nota, estiras la cuerda para clavar ese bending de tono y medio a lo David Gilmour y... ¡Ploc!
La nota muere asfixiada en seco. Se ahoga. Fin del clímax.
La primera reacción de muchos guitarristas es el pánico: "¿Me he gastado una pasta en una guitarra que viene defectuosa? ¿Están mal puestos los trastes?". Respira. Antes de que metas la guitarra en su estuche para devolverla, te adelanto algo: tu guitarra no está rota, es pura física del diapasón.
El sonido se apaga al hacer bendings, lo que muchos técnicos y luthiers llaman fretting out, porque la cuerda se desplaza por la curvatura del diapasón y acaba chocando contra un traste superior. Un radio clásico, como 7.25" o 9.5", es más curvo y suele resultar cómodo para acordes, pero puede requerir una acción algo más alta para evitar que la nota se corte.
Por el contrario, un radio compuesto, por ejemplo de 10" a 14", se va aplanando hacia la zona alta del mástil, facilitando solos, bendings amplios y ajustes con acción baja. En el taller de Musimaster solucionamos este problema en guitarras con radio clásico o vintage mediante ajustes de acción compensados, revisión del nivelado de trastes o aplicación de fallaway cuando es necesario.
A partir de aquí vamos a ver por qué el radio del diapasón influye tanto en este problema, qué diferencias hay entre un radio clásico y uno compuesto, y qué ajustes pueden ayudarte a evitar que los bendings se apaguen.
LA FÍSICA DETRÁS DEL "PLOC": ¿QUÉ ES EL RADIO?
Cuando hablamos del radio de una guitarra, nos referimos a la curvatura transversal del diapasón. Si cortaras el mástil por la mitad y continuaras su curva hasta formar un círculo completo, el radio de ese círculo es la medida que usamos.
El Radio Clásico (7.25” y 9.5”)
En los años 50 y principios de los 60, Leo Fender diseñó sus guitarras con un radio muy curvo, de 7.25 pulgadas. ¿Por qué? Porque en aquella época los guitarristas tocaban muchísimos acordes, a menudo abrazando el mástil y pasando el pulgar por encima de la sexta cuerda. Un diapasón con tanta "chepa" se adapta a la mano humana como un guante. Es pura ergonomía rítmica.
El problema llega cuando quieres ser un guitar hero. Al estirar la primera o segunda cuerda hacia el centro del diapasón, la cuerda tiene que trepar por esa curvatura central de la madera. Si llevas la acción muy bajita, la cuerda termina chocando físicamente contra el traste siguiente. La nota se corta. Es matemática pura.
Años después, marcas como Gibson popularizaron radios más planos (su clásico 12", como el que puedes encontrar en una Les Paul Custom del 68), y la propia Fender acabó estandarizando el 9.5" para aliviar un poco el problema, aunque en bendings extremos puede seguir rozando.
La evolución: El Radio Compuesto (ej. 10" a 14", o 12" a 16")
Para solucionar este dilema entre comodidad para acordes y libertad para los solos, los luthiers empezaron a experimentar hasta dar con la tecla: el radio compuesto.
Imagina el diapasón no como un cilindro perfecto, sino como la superficie de un cono. Un mástil con radio compuesto empieza siendo más curvo en la zona de la cejuela (por ejemplo, 10" o 12"), facilitando los acordes abiertos y la fatiga de la mano. Sin embargo, a medida que vas subiendo por el mástil hacia el cuerpo de la guitarra, el diapasón se va aplanando progresivamente hasta llegar a 14" o 16" en los trastes agudos.
¿El resultado? Tienes la curva exacta donde pones los acordes, y una pista de aterrizaje totalmente plana donde haces los solos. Puedes bajar la acción de las cuerdas al milímetro y hacer bendings de dos tonos sin que la nota se muera jamás.
TABLA DE DECISIÓN RÁPIDA: ¿CUÁL ELIJO?
| Radio clásico | Radio compuesto |
|---|---|
| Más curvo y con tacto más tradicional. | Más curvo en los primeros trastes y más plano en la zona alta del mástil. |
| Muy cómodo para acordes abiertos, rítmicas, blues, funk y estilos clásicos. | Muy cómodo para solos, bendings amplios, fraseos rápidos y técnicas modernas. |
| Puede requerir una acción algo más alta para evitar que los bendings se apaguen. | Permite una acción más baja con menor riesgo de que la nota se corte al hacer bendings. |
| Es habitual en guitarras de inspiración vintage o con tacto más tradicional. | Es habitual en guitarras modernas pensadas para versatilidad, técnica y comodidad en todo el mástil. |
| Recomendado si priorizas comodidad en acordes y sensación clásica. | Recomendado si haces muchos bendings, solos o buscas una guitarra más fácil de ajustar con acción baja. |
Radio clásico
- Más curvo y con tacto más tradicional.
- Muy cómodo para acordes abiertos, rítmicas, blues, funk y estilos clásicos.
- Puede requerir una acción algo más alta para evitar que los bendings se apaguen.
- Es habitual en guitarras de inspiración vintage o con tacto más tradicional.
- Recomendado si priorizas comodidad en acordes y sensación clásica.
Radio compuesto
- Más curvo en los primeros trastes y más plano en la zona alta del mástil.
- Muy cómodo para solos, bendings amplios, fraseos rápidos y técnicas modernas.
- Permite una acción más baja con menor riesgo de que la nota se corte al hacer bendings.
- Es habitual en guitarras modernas pensadas para versatilidad, técnica y comodidad en todo el mástil.
- Recomendado si haces muchos bendings, solos o buscas una guitarra más fácil de ajustar con acción baja.
LA AUTORIDAD DEL TALLER: CÓMO LO SOLUCIONAMOS EN
MUSIMASTER
Como te decía al principio, no tienes que renunciar a la guitarra de tus sueños solo porque tenga un radio de 7.25". En Musimaster nos encontramos este problema todas las semanas. Hay clientes que nos traen auténticas joyas clásicas frustrados porque no pueden tocar a gusto. Y no, la solución no es malvender la guitarra en Wallapop.
Cuando entra una guitarra así en nuestro taller, aplicamos la experiencia para engañar a la física. Esto es lo que hacemos:
1. El ajuste de acción compensado
Si te empeñas en llevar las cuerdas a 1.2 mm en el traste 12 con un radio vintage, vas a tener problemas. El primer paso en el banco de trabajo es ajustar las silletas del puente. Dejamos las cuerdas graves un poco más bajas, pero levantamos estratégicamente las cuerdas agudas (Sol, Si, Mi) apenas un milímetro extra. Ese pequeño margen de altura es el "respiro" exacto que necesita la cuerda para subir por la curva del diapasón en un bending sin estamparse contra el traste.
2. El "Fallaway": Nuestro as en la manga
A veces, el cliente tiene una técnica que le exige una acción bajísima sí o sí. En esos casos, sacamos la artillería pesada y aplicamos un fallaway durante el nivelado de trastes.
Es un trabajo de precisión de luthier: consiste en limar con una caída microscópica y progresiva los trastes a partir del 12 o el 14. Básicamente, creamos una imperceptible rampa de bajada en los últimos trastes. De esta forma, compensamos la curva natural del radio. Cuando estiras la cuerda en el traste 15, el traste 16 y 17 están unas milésimas de milímetro más bajos, dándole a la cuerda una autopista libre de obstáculos.
CONCLUSIÓN
Conoces el tono que tienes en la cabeza, y nosotros conocemos cómo responde la madera. Un radio clásico tiene un tacto inigualable, y un radio compuesto es una maravilla de la ingeniería moderna. Elijas lo que elijas, si tu guitarra te frena a la hora de la verdad, pásate por el taller de Musimaster. A veces, un buen ajuste es la diferencia entre una guitarra que se queda en el estuche y la guitarra que te llevas a todos los bolos.
